Petrolera estatal de Venezuela confirma negociación con EEUU por venta de crudo
La empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) informó este miércoles que adelanta negociaciones con EEUU para la comercialización de "volúmenes" de crudo.
"Pdvsa informa que actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países", detalló un comunicado oficial difundido por la empresa petrolera en su cuenta oficial en el servicio de mensajería instantánea Telegram.
En el documento, la estatal agregó que el "proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes".
De igual manera, Petróleos de Venezuela ratificó su "compromiso de continuar construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional" a favor de los venezolanos y que "contribuyan a la estabilidad energética global".
Más temprano este miércoles, el Departamento de Energía de EEUU anunció en un comunicado que se están levantando selectivamente algunas sanciones al petróleo venezolano para permitir el transporte y la venta del crudo del país sudamericano.
Washington comenzó a promocionar el petróleo crudo venezolano en el mercado global para beneficio de EEUU, sus aliados, y de la propia Venezuela, añade el texto.
"Nos hemos comunicado con los líderes mundiales del mercado de materias primas y con bancos clave para brindar apoyo financiero para este petróleo y para los productos derivados", indicó el Departamento de Energía en el comunicado.
La venta del petróleo venezolano comenzará de forma inmediata, con ventas anticipadas de entre 30 y 50 millones de barriles, dijo la entidad.
El martes, el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que el dinero que se obtenga de la venta del petróleo venezolano será "controlado" por él mismo, como presidente de EEUU, "para asegurar que será usado en beneficio de la gente de Venezuela y de EEUU".
Washington impuso sanciones internacionales contra el petróleo venezolano desde enero de 2019 como medida de presión contra la administración presidida entonces por Nicolás Maduro, recién capturado y sacado del país en un operativo de tropas estadounidenses en Caracas.
El bloqueo prohibió las transacciones con Pdvsa, la congelación de activos y otras medidas que colapsaron las exportaciones y la producción de crudo en el país, así como su economía.
Aunque en octubre de 2023 la administración del entonces presidente Joe Biden (2021-2025) alivió temporalmente las restricciones a cambio de compromisos electorales, las reinstaló parcialmente en 2024.
A finales de 2025, bajo la segunda presidencia de Trump, la presión se intensificó con un bloqueo naval a buques sancionados y nuevas designaciones, culminando en enero de 2026 con la captura de Maduro, llevado a Nueva York para responder por presuntos cargos de narcoterrorismo.
El nuevo escenario institucional en Venezuela abrió negociaciones para redirigir crudo a EEUU, aunque persisten evasiones mediante supuestas flotas fantasmas y licencias limitadas para compañías petroleras, como Chevron.