La derecha avanzó en las elecciones municipales de Brasil

El resultado del balotaje de las elecciones municipales en Brasil celebrado ayer se saldó con un claro avance de la derecha en la gran mayoría de ciudades, a pesar de que candidatos bolsonaristas sufrieron algunas derrotas importantes.
La principal ciudad en juego era São Paulo, la más poblada de Sudamérica, donde el actual alcalde, Ricardo Nunes (apoyado tímidamente por el expresidente Jair Bolsonaro) venció con una holgada ventaja al candidato apadrinado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Guilherme Boulos.
Según los datos del recuento oficial, Nunes obtuvo el 59,4 por ciento de los votos, frente al 40,5 por ciento del postulante progresista.
La primera vuelta de las elecciones se celebró el 6 de octubre y en ese momento ya predominaron los alcaldes de centro y derecha.
En las ciudades donde ningún candidato tuvo el 50 por ciento más uno de los votos válidos se celebró el domingo una segunda vuelta.
El domingo había 51 ciudades en liza, de las cuales 15 son capitales de estados.
En esas 15 capitales, el Partido Liberal (PL) de Bolsonaro conquistó dos (Aracaju y Cuiabá), a las que se suman otras dos donde ya venció en la primera vuelta, Rio Branco y Maceió.
El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, en cambio, gobernará en apenas una, Fortaleza, donde obtuvo una ventaja muy ajustada (50,3 frente al 49,6 por ciento de los votos), algo problemático para la izquierda porque la región históricamente ha sido un granero de votos para el movimiento del presidente.
En las ciudades donde no ganaron candidatos del PT ni del PL vencieron sobre todo los partidos conservadores, aunque no necesariamente bolsonaristas.
Una derrota importante para el bolsonarismo fue la ciudad de Belo Horizonte (capital de Minas Gerais, con 2,3 millones de habitantes la sexta más poblada de Brasil).
El candidato de centro tuvo el 53,7 por ciento de los votos, frente al 46,2 por ciento del candidato bolsonarista, que en principio partía como favorito porque fue el más votado en la primera vuelta.
Muchos analistas subrayan que la polarización lulismo-bolsonarismo perdió fuerza en estas elecciones municipales, con la mayoría del electorado reforzando posiciones del centro-derecha y la derecha menos radical.