Diputados morenistas desafían a gobernadora de Campeche y provocan fractura partidista
El Congreso de Campeche enfrenta una crisis política interna luego de que la propuesta del Ejecutivo estatal para contratar deuda pública por mil millones de pesos provocara una división en la bancada de Morena y un distanciamiento entre 10 diputados y la gobernadora Layda Sansores.
La controversia comenzó con la presentación de la Ley de Ingresos 2026, que incluía la contratación de un crédito. Desde el Poder Legislativo, el coordinador morenista José Antonio Jiménez Gutiérrez planteó la necesidad de revisar a fondo el proyecto y explorar alternativas para evitar un mayor endeudamiento.
Aunque la iniciativa fue finalmente aprobada con restricciones, el desacuerdo político se profundizó. Dirigentes partidistas señalaron a Jiménez como responsable de la ruptura interna, mientras que desde el Ejecutivo se cuestionó su postura frente al proyecto financiero.
La división se evidenció durante la elección de la nueva mesa directiva del Congreso, cuando un bloque de diputados afines al gobierno estatal se alió con legisladores de partidos opositores para nombrar como presidente a Paul Arce Ontiveros de Movimiento Ciudadano, decisión que fue rechazada por el grupo disidente.
La tensión aumentó tras el cerco policiaco al Palacio Legislativo durante la instalación del periodo ordinario de sesiones. Aunque las autoridades negaron la existencia de órdenes de aprehensión, algunos diputados denunciaron presiones y riesgo de acciones judiciales.
Ante este escenario, el bloque encabezado por Jiménez promovió reformas para restituir el fuero constitucional, eliminado en 2016, lo que beneficiaría a legisladores con investigaciones abiertas. La medida aún debe publicarse oficialmente y podría ser vetada por la gobernadora.