Remesas se redujeron durante primer año del segundo mandato de Donald Trump

Remesas se redujeron durante primer año del segundo mandato de Donald Trump

Durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump, como presidente de los EEUU el flujo de remesas hacia México mostró una tendencia a la baja. De acuerdo con datos del Banco de México, en noviembre de 2025 los ingresos por este concepto sumaron 5 mil 124 millones de dólares, lo que representó una caída anual de 5.7 por ciento.

El retroceso no solo se reflejó en el monto recibido, sino también en el número de operaciones. En el onceavo mes de 2025 se realizaron 12.6 millones de envíos, una disminución de 7.9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, nivel incluso inferior al observado en 2023, lo que implica un retroceso de al menos dos años en la dinámica de transferencias.

Analistas atribuyen esta contracción a un entorno menos favorable para la población migrante en Estados Unidos. De acuerdo con Grupo Financiero Monex, factores como una menor actividad laboral, la moderación del salario real y el endurecimiento de las políticas migratorias limitaron la capacidad de envío de recursos hacia México.

A este contexto se sumó el anuncio de un nuevo impuesto en Estados Unidos a las remesas enviadas en efectivo, giros postales o cheques de caja, el cual entró en vigor el 1 de enero de 2026. Aunque el gravamen aún no se aplicaba durante 2025, especialistas señalan que el anuncio generó incertidumbre entre los remitentes y provocó ajustes anticipados en el comportamiento de envío.

El menor flujo de remesas también coincidió con una pérdida de dinamismo del mercado laboral estadounidense en sectores con alta concentración de mano de obra migrante, como la construcción, los servicios, la agricultura y la hospitalidad, además de una inflación persistente en rubros como vivienda, transporte y salud, que redujo el ingreso disponible.

Según estimaciones de BBVA México, este entorno afectó el consumo de millones de hogares que dependen de estos recursos. Para el cierre de 2025, el flujo total de remesas al país se ubicaría en alrededor de 61 mil 700 millones de dólares, lo que implicaría una caída anual de 4.7 por ciento, con impactos más visibles en entidades como la Ciudad de México, Sinaloa y el Estado de México.