En mitin, acusa Sheinbaum injerencia e interés electoral de EEUU
La mandataria señaló que hay interés electoral en casos de extradición
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunció un posible interés electoral del Gobierno de Estados Unidos en el pedido de extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios del estado de Sinaloa, acusados de presunto narcotráfico, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya, en un discurso ante miles de seguidores para conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral de 2024. También acusó de injerencia en la soberanía del país.
"Es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas (mexicanas), porque primero vienen por unos, luego por otros, hasta el que las oficinas del Departamento de Justicia (de EEUU) se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir", exclamó la jefa de Estado en su alocución en un mitin en el Monumento a la Revolución de la capital del país.
Sheinbaum reseñó que, el 29 de abril, Washington solicitó a México la detención con fines de extradición de 10 personas, entre ellas el gobernador de Sinaloa -que pidió licencia al cargo dos días después-, el alcalde de Culiacán, capital de la entidad, y un senador, todos del gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), "sin presentar públicamente pruebas de esa solicitud".
"Un hecho de esa magnitud no tiene precedentes en la historia de nuestra relación bilateral", subrayó la mandataria en su discurso de 45 minutos.
En ese pasaje planteó varias preguntas: "¿Es realmente interés legítimo, genuino, por ayudar a México, para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de (noviembre) 2026?".
Añadió: "¿Acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?"
Sheinbaum sostuvo que no son preguntas retóricas y llamó la atención del pueblo a este caso con su consigna: "México no es piñata de nadie".
"Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia", exclamó.
La mandataria se pronunció contra la injerencia extranjera
Enseguida proclamó que su Gobierno no acepta injerencias, como autoridad de un país independiente y soberano.
También sostuvo que su administración nunca defenderá la corrupción ni al crimen organizado, pero aclaró que el combate a esos delitos corresponde a las instituciones mexicanas, la fiscalía general y el Poder Judicial.
Como ejemplos de esas acciones mencionó la reducción del 49 por ciento de los homicidios dolosos y el 20 por ciento los delitos de alto impacto en 20 meses de su sexenio presidencial.
Pero sostuvo que su política de seguridad no hace la guerra como en el pasado, sino que construye "paz con justicia".
"Por eso hemos sido muy claros en el caso de las autoridades del vecino país del norte (EEUU) para ayudarnos a disminuir la violencia en México es indispensable detener el tráfico ilegal de armas hacia nuestro país", planteó.
También exigió que Washington atienda el grave problema de consumo de drogas en su territorio.
"Así como nosotros actuamos en el nuestro, ellos también deben romperlas cadenas de distribución de drogas y el lavado de dinero que ocurre en EEUU", agregó.
Apuntó que se mantiene el intercambio de información y el trabajo conjunto para enfrentar problemas comunes, pero aclaró: "la cooperación no significa subordinación, ni sometimiento".
Finalmente, señaló que la lucha contra la delincuencia organizada es una responsabilidad compartida por todos los Estados, pero esa lucha no puede ser excusa para debilitar principios fundamentales del derecho internacional, como la no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
"Vamos a seguir colaborando para evitar que las drogas crucen la frontera por convicción humanista y porque entendemos el dolor que ese problema causa en familias estadounidenses", puntualizó.
Sheinbaum insistió en que México no admite la injerencia en sus asuntos internos, ni se entromete en otras naciones.