Oficialista y ultraderechista pasan al balotaje tras primera vuelta electoral en Colombia

El actual presidente Gustavo Petro no reconoce los resultados

Oficialista y ultraderechista pasan al balotaje tras primera vuelta electoral en Colombia

El ultraderechista Abelardo de la Espriella, representante de Defensores de la Patria y el oficialista Iván Cepeda, de Pacto Histórico, fueron los dos candidatos más votados el domingo en la primera vuelta de las elecciones en Colombia, cuyos resultados preliminares fueron puestos en duda por el Gobierno, que denunció inconsistencias en el escrutinio.

De la Espriella obtuvo el 43,7 por ciento de los votos y Cepeda el 40,9 por ciento; ambos candidatos competirán en un balotaje el próximo 21 de junio.

En tercer lugar, quedó Paloma Valencia, del partido Centro Democrático (derecha) con el 6,92 por ciento, seguida por Sergio Fajardo (4,25), Claudia López (0,95), Raúl Santiago (0,87), Óscar Mauricio Lizano (0,22), Miguel Uribe (0,12), Sonda Macollins (0,08), Roy Leonardo Barreras (0,05), Luis Gilberto Murillo (0,05), Carlos Eduardo Caicedo (0,05) y Gustavo Matamoros (0,02).

Según la Registraduría Nacional del Estado Civil, votó el 57,9 por ciento de los más de 41 millones de ciudadanos habilitados para votar, tanto en Colombia como en el extranjero.

El candidato ultraderechista saludó el voto de los "más de diez millones de colombianos" y aseguró que va a la segunda vuelta "para derrotar la tiranía, el absolutismo".

"En 21 días vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre", afirmó De la Espriella en un acto en la ciudad de Barranquilla, tras conocerse los resultados.

El ultraderechista llamó a "celebrar la victoria de los nunca", aquellos que jamás han vivido de la "teta del Estado".

"Vamos contra los que siempre hacen politiquería, han vivido de la teta del Estado y hacen parte del régimen de (l presidente) Gustavo Petro", agregó.

Petro no reconoce los resultados

Previamente, el presidente Petro cuestionó el preconteo y afirmó que no reconocerá como definitivos los resultados de la Registraduría.

"El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo", publicó el mandatario en la red social X.

Petro afirmó que el no reconocimiento de los resultados responde a que "debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado".

Según el presidente colombiano, actualmente hay "dos censos", el oficial y el del software que utiliza la registraduría, propiedad de una firma privada.

"Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes. Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República", añadió Petro.

El Gobierno de Petro llegó a estas elecciones golpeado por varios frentes: la inseguridad, las dificultades económicas, el deterioro del sistema de salud, las críticas a la política de paz total y los cuestionamientos sobre gobernabilidad.

Sin embargo, con esta votación pudo demostrar una base de apoyo importante entre sectores populares y jóvenes urbanos que todavía ven en sus reformas una posibilidad de cambio social y de mayor presencia del Estado; con más de 9,8 millones de votos, Cepeda logró superar loso 8,5 millones de sufragios que obtuvo Petro en la primera vuelta de 2022.

¿Qué sigue para Colombia?

Ambos candidatos definirán el 21 de junio quién será el próximo presidente de Colombia, que asumirá el 7 de agosto para el periodo 2026-2030.

Durante sus discursos, ambos candidatos criticaron duramente a quien será su contendiente de cara al balotaje.

Cepeda advirtió que De la Espriella supone el regreso del país al paramilitarismo y el narcotráfico.

"Con De la Espriella volveríamos a un país parapolítico, narcotraficante, mafioso, plutocrático y corrupto que vivió el país bajo los dos gobiernos de Álvaro Uribe (2002-2010), reforzado hoy por la extrema derecha internacional", dijo el oficialista.

Cepeda representa la continuidad del bloque progresista que llevó a Petro al poder, con una agenda centrada en los derechos humanos y la defensa del acuerdo de paz firmado con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Su candidatura intenta conservar la base de izquierda y sumar sectores sociales indígenas y liberales que respaldaron al actual Gobierno o que ven en él una opción menos confrontativa que la de Petro.

Desde Barranquilla, en tanto, el candidato ultraderechista afirmó que defenderá la democracia de Colombia "por la razón o por la fuerza", en una "batalla final" contra "los herederos" de Petro.

De la Espriella acusó al mandatario de querer perpetuarse en el poder y usar a Cepeda con ese fin.

Abogado de profesión, el candidato ultraderechista realizó una campaña con un mensaje de orden, seguridad, reducción del Estado y confrontación directa con el Gobierno.

Su propuesta de outsider conecta con sectores conservadores que reclaman mano dura frente al crimen y que ven agotado el lenguaje tradicional de los partidos.