Ariadna Montiel sustituye a Luisa María Alcalde al frente de Morena
Carolina Rangel asumirá de manera interina mientras se convoca al Congreso Nacional.
Ciudad de México. – El tablero político mexicano vivió este 21 de abril una reconfiguración en la cúpula del partido oficial. Ariadna Montiel, actual secretaria del Bienestar, se perfila como la nueva dirigente nacional de Morena en sustitución de Luisa María Alcalde, quien ya se despidió de su equipo de trabajo tras casi dos años al frente del partido. El movimiento —que no será inmediato porque Carolina Rangel, secretaria general, tomará las riendas de manera provisional— responde a una nueva etapa de reordenamiento interno de cara a las elecciones de 2027.
La salida de Alcalde se produce apenas una semana después de que ella misma declarara públicamente que no abandonaría la dirigencia "salvo que lo pidiera la presidenta Claudia Sheinbaum". En un video difundido en redes sociales, la ahora exdirigente acusó a la oposición de difundir "rumores y calumnias" y calificó de "colmo" que recurrieran "al machismo" para sugerir que había divisiones internas. Pese a su desmentido, la decisión ya estaba tomada, confirman fuentes cercanas al partido.
El enroque no solo implica la salida de Alcalde, sino también una reconfiguración más amplia de la cúpula morenista. Se prevé que Esthela Damián, actual consejera jurídica de la Presidencia, ocupe la Secretaría de Organización de Morena, un cargo que deja Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien hasta ahora había sido uno de los operadores clave del partido. Con este movimiento, el "mandamás de Palenque" busca devolver poder e influencia a su hijo, desplazado por Arturo Ávila, cuya cercanía con Alcalde lo había convertido en el principal operador del partido durante la gestión de la ahora exdirigente.
La presidenta interviene para enderezar el rumbo
Detrás de esta reconfiguración está la mano de Claudia Sheinbaum. Días antes del anuncio, la presidenta ya había movido fichas: Citlalli Hernández dejó la Secretaría de Mujeres para encargarse de la estratégica Comisión de Elecciones y Alianzas del partido, con el objetivo de conducir el reparto de candidaturas y las alianzas con PT y PVEM. Fuentes consultadas por EL PAÍS confirmaron que fue la propia mandataria quien ordenó el enroque semanas atrás, preocupada por los desgastes internos y las fricciones entre Alcalde y López Beltrán.
Sheinbaum, que en la 'mañanera' del 13 de abril afirmó "no tener conocimiento de algún cambio en el partido", mantendrá ahora una vigilancia estricta sobre las encuestas que definan a los aspirantes para los comicios de 2027, en un intento por evitar los "dedazos" que han generado fracturas en el pasado.
El peso de una maquinaria electoral gigante
El cambio en la dirigencia no es un simple relevo administrativo. Morena enfrenta las elecciones intermedias más grandes de su historia: en junio de 2027 se renovarán los 500 escaños de la Cámara de Diputados, y el partido llega con el músculo militante más abultado jamás registrado en México. De acuerdo con cifras dadas a conocer por el propio Andrés Manuel López Beltrán —quien se mantiene en la secretaría de Organización hasta que se concrete su salida—, el padrón de afiliados de Morena superó los 11 millones 50 mil 758 ciudadanos debidamente validados ante el Instituto Nacional Electoral (INE), consolidándose como la fuerza política con mayor número de militantes en la historia del país. El partido, que llegó al poder en 2018, se enfrenta ahora al desafío de mantener la cohesión interna sin el liderazgo de su fundador, Andrés Manuel López Obrador, y con una dirigencia que deberá demostrar su capacidad para orquestar la maquinaria electoral más grande de México.