San Luis Potosí, una ciudad contaminada

SLP, entre los estados más contaminantes

San Luis Potosí, una ciudad contaminada

Estudios científicos recientes tanto de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) como de la UNAM y otras entidades académicas, afirman que el material particulado fino, conocido como PM 2.5, genera diversos tipos de cáncer y enfermedades cardiopulmonares irreversibles.

Datos del catálogo del Sistema de Información de Sitios Contaminados (Sisco) revelan que San Luis Potosí formaba parte de los 46 sitios más contaminantes del país, sin embargo, esto disminuyó a 30 a finales de la segunda década del presente siglo.

El crecimiento de la zona metropolitana de San Luis Potosí, así como del parque vehicular y las actividades irregulares como la quema de basura, tiraderos clandestinos, las ladrilleras, ha provocado un aumento importante en la mala calidad del aire, a las que se suman las actividades mineras, industriales y agrícolas que generan partículas de alta toxicidad.

 Zona norte, la más contaminada

La dirección de Ecología del ayuntamiento capitalino confirmó que la zona norte de la ciudad es donde se concentra gran contaminación de la ciudad, lo que reduce la calidad de vida de los habitantes; esto debido a la actividad de las ladrilleras, los tiraderos clandestinos y su cercanía con la planta de zinc.

Contaminantes en SLP

De acuerdo con la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire, en la zona metropolitana los principales contaminantes que este sistema monitorea son:

PM10, que son pequeñas partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera, generadas por vehículos de carga, obras de construcción, plantas vegetales, industria e incendios forestales.

Así como las PM2.5 que son partículas muy pequeñas suspendidas en el aire que tienen un diámetro de menos de 2.5 micras y se pueden acumular en el sistema respiratorio y están asociadas, cada vez con mayor consistencia científica, con numerosos efectos negativos sobre la salud, como el aumento de enfermedades respiratorias y la disminución del funcionamiento pulmonar, y que también son producidas por la transformación química de sustancias diversas a través de los procesos de combustión a altas temperaturas, la generación de energía eléctrica y los vehículos de motor de combustión; monóxido de carbono que se genera a través del humo del tabaco, estufas de gas; Bióxido de Azufre (SO2) causado por industrias que usan combustible fósiles, el proceso de refinación del petróleo y los vehículos de diésel.

En caso de que se presente una mala calidad del aire ante la elevada presencia de estos contaminantes se debe evitar realizar actividades al aire libre, y menores de edad y adultos mayores deberán permanecer en sus hogares, especialmente en horarios de 13:30 a las 19:00 horas para evitar inhalar estas partículas de contaminantes.

 

Proyectos para medir la calidad del aire

Durante el trienio anterior se presupuestó un proyecto que consistía en las compras de sensores que permitirían la medición de la calidad del aire y que estuvieran monitoreados por el ayuntamiento capitalino, para los que se había dispuesto más de un millón de pesos que se ejercerían en 2020, y llegó incluso a una prueba piloto, sin embargo, la emergencia de salud del COVID-19 aplazó el proyecto y el recurso se canalizó a la atención de la contingencia sanitaria.

Actualmente se está licitando la compra de equipos de semanforización que tienen dentro de su sistema la capacidad de medir la calidad del aire de la zona en donde se instalen, sin embargo, hasta el momento se desconocen detalles de cómo estaría operando esta función específica.

La inhalación de partículas contaminantes tiene el efecto secundario de generar enfermedades respiratorias que podrían afectar severamente la salud de las y los potosinos.