¿Cómo va el proceso electoral en Colombia?
El 31 de mayo se elige al sucesor de Gustavo Petro
Colombia elegirá el 31 de mayo al sucesor del presidente Gustavo Petro en una votación que pondrá a prueba la continuidad del proyecto político que llevó a la izquierda al poder por primera vez en el país sudamericano.
La campaña avanza en medio de una fuerte polarización, el deterioro de la seguridad en varias regiones, un sistema de partidos fragmentado y una economía que dejará al próximo gobierno con poco margen para prometer cambios sin asumir costos.
Para Alejandro Chalá, politólogo e investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), el punto de partida para entender la elección no debe ser la polarización. A su juicio, la idea de que la política electoral tiende naturalmente hacia el centro quedó desmentida por la experiencia internacional reciente.
En ese caso "no hay que observar la polarización como algo malo, sino como precisamente la fase natural de la política, en la que claramente hay distintos puntos de vista que, de alguna u otra manera, van a tender a chocar siempre, sea en un escenario electoral o sea en un escenario que no esté enmarcado en lo electoral", dijo Chalá a agencias.
La diferencia, según el investigador, está en el grado de radicalización y en la profundidad de lo que se juega. Las elecciones de Colombia no se dan luego de cualquier gobierno, sino después del primer ensayo de la izquierda en el poder en la historia reciente.
"No hay un acondicionamiento. Lo que está condicionando la discusión política, la campaña presidencial y demás, es más bien el alto grado de radicalización política y partidismo que hay dentro de dos grandes candidaturas que se están disputando un modelo de país hacia futuro, en un escenario de transición política en el que nos encontramos ahora mismo", señaló.
Esa transición, sostiene Chalá, no empezó con la campaña actual sino que viene desde el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), firmado en 2016, de la apertura de nuevos repertorios políticos, de los paros nacionales y de la llegada al poder de un bloque progresista que prometió representar demandas sociales acumuladas durante años.
"Estas elecciones tienden a ser muy importantes porque, al estar en un escenario de transición que se abrió con el acuerdo de paz y que prácticamente le abrió la posibilidad del poder a un sector progresista que disputaba una serie de agendas de redistribución, pues claramente nos encontramos en un momento totalmente distinto, donde esa polarización va a tender a radicalizarse a los niveles en los que estamos viendo ahorita", afirmó.
¿Quiénes compiten por la presidencial?
El partido oficialista Pacto Histórico con su candidato, Iván Cepeda, aparece como la figura que busca conservar el campo progresista sin reproducir necesariamente el mismo estilo político de Petro. Su discurso se apoya en la paz, los derechos humanos, las reformas sociales y la defensa de sectores históricamente excluidos.
En el otro extremo, Paloma Valencia representa la derecha institucional, con énfasis en seguridad, libre empresa, oposición al petrismo y defensa de un orden político más cercano al partido Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).
???????????? Empate técnico en Colombia entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, muestra sondeo
— Sputnik Mundo (@SputnikMundo) May 25, 2026
???? De acuerdo con la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC), el aspirante Iván Cepeda (en fórmula con Aida Quilcué), representante del oficialismo bajo la… pic.twitter.com/ebXNN2xItl
Abelardo de la Espriella, por su parte, encarna una derecha más confrontacional, con un mensaje de autoridad, reducción del Estado y choque frontal con el progresismo.
Chalá considera que la fragmentación de las candidaturas revela la dificultad de los partidos para comprender y ordenar el conflicto social actual. A su juicio, solo el Pacto Histórico y el Centro Democrático han logrado construir relatos políticos con capacidad de organizar a sus bases.
"Creo que la fragmentación de las candidaturas políticas en Colombia es muy clara y habla muchísimo de que, hasta cierto punto, no ha habido ningún partido en Colombia, más allá del Centro Democrático ahora mismo y del partido del Pacto Histórico por el lado de la izquierda, que hayan entendido cuál es la dinámica del conflicto social actual y la gestión que le dan a ese conflicto", explicó.
El Pacto Histórico, afirma, articuló un discurso alrededor de la redistribución, una demanda que se hizo visible durante los paros nacionales y que sigue siendo el núcleo de su promesa electoral.
El Centro Democrático, en cambio, organiza su mensaje alrededor de la seguridad y el orden, especialmente en sectores urbanos y en regiones donde el deterioro de la seguridad se percibe como una amenaza directa a la estabilidad.
Modelo económico y seguridad, entre lo crucial de la elección
Aunque el progresismo defiende una mayor presencia del Estado y una agenda de redistribución, sus propuestas estarían limitadas por la estructura de mercado, la deuda, la calificación de riesgo, el acceso al crédito internacional y la necesidad de mantener confianza, dijo Chalá.
"Frente al modelo económico, yo creo que no hay una gran disputa (…) Extrañamente, a pesar de que el progresismo esté planteando una agenda de redistribución social que continúe con las demandas que impulsaron los dos estallidos sociales, yo creo que, de alguna u otra manera,son proyectos y estos discursos económicos son proyectos mucho más moderados de lo que uno piensa", afirmó.
Una eventual continuidad progresista no implicaría estatización ni ruptura con el régimen de propiedad, sino una disputa por el uso de la política fiscal y el gasto público. Pero ese margen será estrecho. Chalá anticipa que el próximo gobierno, incluso si es progresista, tendrá que hacer concesiones por la situación fiscal.
"Entonces, en este caso, lo que vamos a ver muy probablemente es un proceso de mayor austeridad y un recorte de gasto público, precisamente por el problema de la crisis fiscal que se avecina. Y siento que Cepeda va a tratar hasta cierto punto de hacer ciertos sacrificios en el marco del Estado, que no van a ser muchos, pero sí lo suficiente para precisamente tratar de restaurar la confianza de los mercados internacionales", dijo.
La advertencia fiscal es compartida por Andrés Felipe Giraldo Palomino, profesor de economía de la Universidad Javeriana, quien describe el escenario que recibirá el próximo gobierno como una "multicrisis".
"El resultado es que el gran problema que va a tener el siguiente gobierno es que se va a enfrentar a multicrisis y no se sabe cuál es peor que la otra. Por ejemplo, el déficit fiscal claramente es un gran problema. La caja del siguiente gobierno va a estar bastante limitada y los ajustes que tiene que implementar son de todo tipo", señaló Giraldo Palomino a esta agencia.
El economista sostiene que el país ya no está en un momento en el que una reforma tributaria convencional o un ajuste menor del gasto sean suficientes. El próximo gobierno tendrá que tomar decisiones costosas.
"No es como en el pasado, que de pronto una reforma tributaria o un ajuste del gasto pequeño iba a ayudar a afrontar la crisis, sino que le va a tocar asumir el costo político de no solo aumentar impuestos o ajustar más bien la estructura tributaria, sino bajar el gasto público. Entonces, ese claramente es el problema fiscal", afirmó.
También los sectores de salud y de electricidad serán frentes críticos para la próxima administración.
La seguridad es otro de los temas más sensibles de la campaña, pues las denuncias sobre interferencia de grupos armados ilegales, presiones territoriales y riesgos para la movilidad política han vuelto a poner el conflicto en el centro de la elección.
La primera vuelta presidencial se celebrará el 31 de mayo y definirá la fórmula de presidente y vicepresidente para el periodo 2026-2030.
Si ningún candidato obtiene la mitad más uno de los votos válidos, los dos más votados irán a una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.
Todos los sondeos dan como seguro el pase de Cepeda al balotaje; Valencia y De la Espriella compiten por el segundo lugar.