Áreas protegidas del Edomex corren peligro por reducción de presupuesto

Áreas protegidas del Edomex corren peligro por reducción de presupuesto

A pesar de que el Estado de México concentra el mayor número de Áreas Naturales Protegidas (ANP) del país, con un total de 90, durante 2025 únicamente diez recibieron recursos federales para su conservación, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) a través del programa PROREST.

El recorte presupuestal es parte de una tendencia sostenida a la baja. Entre 2016 y 2026, la Conanp acumuló una reducción real del 42.8 por ciento en su presupuesto, lo que se traduce en una drástica disminución del gasto por hectárea protegida: de casi 93.8 pesos hace una década, actualmente se destinan poco más de 15.3 pesos, según un análisis del Centro de Investigación y Economía Presupuestaria (CIEP).

A nivel nacional, México cuenta con 232 Áreas Naturales Protegidas que abarcan cerca de 98 millones de hectáreas, una cifra mayor a la registrada en años previos. Sin embargo, este crecimiento territorial no ha venido acompañado de mayores recursos, ya que el presupuesto pasó de más de 2 mil 758 millones de pesos en 2016 a poco más de 1 mil 502 millones aprobados para 2025.

El contraste es aún más evidente frente a las necesidades reales del sistema. El costo estimado para garantizar un manejo adecuado de las ANP terrestres y marinas en 2026 supera los 7 mil 706 millones de pesos, muy por encima de lo disponible, lo que deja a numerosas áreas sin capacidad operativa suficiente para su vigilancia, mantenimiento o restauración.

Organizaciones ambientales advierten que el presupuesto asignado para 2026 es el más bajo en 21 años, ya que el proyecto inicial contemplaba apenas 1 mil 2 millones de pesos. Aunque la cifra se incrementó tras la presión de comunidades y colectivos, especialistas alertan que la falta de recursos puede convertir muchas ANP en espacios solo existentes en el papel, sin protección efectiva.

En el caso del Estado de México, los apoyos se concentraron en zonas como el Nevado de Toluca, las Ciénegas de Lerma, el Lago de Texcoco, La Marquesa, Lagunas de Zempoala y el corredor de cuencas de Valle de Bravo, entre otras, con montos que en la mayoría de los casos no superan el millón de pesos por área, pese a su extensión y complejidad ambiental.

El programa PROREST permite financiar acciones como vigilancia, restauración ecológica, conservación de especies y equipamiento, pero expertos señalan que, sin un presupuesto estructural suficiente, existe el riesgo real de que algunas áreas protegidas pierdan capacidad de operación e incluso desaparezcan, afectando directamente a ecosistemas estratégicos y a las comunidades que dependen de ellos.