China confirma visita de Donald Trump a Pekín tras tregua comercial

China confirma visita de Donald Trump a Pekín tras tregua comercial

La Cancillería de China confirmó este lunes la visita que realizará el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del 13 al 15 de mayo, tras una invitación extendida por el mandatario chino Xi Jinping. El viaje comenzará oficialmente con la llegada del Air Force One a Pekín este miércoles y marcará el primer encuentro presencial entre ambos líderes en territorio chino desde 2017, durante el primer mandato del republicano.

La confirmación del encuentro se produjo apenas dos días antes del inicio de la gira, luego de semanas de especulación sobre la agenda diplomática entre ambas potencias. El acercamiento ocurre después de la tregua comercial pactada en octubre pasado en la ciudad surcoreana de Busan, acuerdo que redujo parcialmente las tensiones arancelarias y permitió reactivar algunos intercambios comerciales entre Washington y Pekín.

Previo a la reunión presidencial, el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sostendrán negociaciones en Seúl para abordar temas económicos y tecnológicos. Entre los asuntos centrales figuran las restricciones comerciales, el acceso a tierras raras, la exportación de chips avanzados para inteligencia artificial y la posibilidad de ampliar las compras chinas de productos agrícolas y energéticos estadounidenses.

La visita también se desarrollará en un contexto internacional marcado por la guerra en Irán y la creciente preocupación por la estabilidad energética global. Funcionarios chinos han advertido que un eventual cierre del estrecho de Ormuz podría convertirse en uno de los temas principales de conversación entre Trump y Xi Jinping, debido a la dependencia china del suministro energético proveniente del golfo Pérsico.

Además de la agenda comercial y geopolítica, ambos gobiernos mantienen diferencias sobre Taiwán, un asunto que Pekín considera prioritario dentro de su política exterior. Mientras China insiste en que la isla forma parte de su territorio, Washington continúa involucrado en la discusión regional, en medio de una creciente rivalidad tecnológica y estratégica entre las dos mayores economías del mundo.